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El texto original en inglés es la única fuente definitiva y citable.

Springback Academy es un programa tutelado para futuros escritores de danza en Aerowaves'Festival Primavera Adelante. Estos textos son el resultado de esos talleres.

Plataforma de mudanzas n.° 3: Hiraoki Umeda

Cuatro personas practicando baile sobre un suelo de madera.

Un espacio escénico al aire libre descubre a siete bailarines calentándose en suaves movimientos sincronizados con el mar Mediterráneo de fondo.

Al igual que las olas, solos, dúos y tríos van y vienen del escenario en un flujo constante. Pero todos dejan algo tras de sí, como una caracola en la orilla: corrientes de multitud de técnicas de danza. La pieza navega entre estiramientos virtuosos, pasos grotescos, estallidos tensos y explosiones de hip-hop. Se centra en el movimiento en sí y menos en lo que hay detrás. Los bailarines se responden entre sí con su propia estética, sumergiéndose en una velocidad cada vez mayor que unifica el flujo de la interpretación.

Se unen, pero no como uno solo. Alternando las terminologías de cada uno, una secuencia llamativa compone un mar infinito de pasos salados detallados, provenientes de diferentes culturas, que definen lo que vemos.

Plataforma de mudanzas n.° 3, comisariada por Hiroki Umeda, se adentra en un futuro de danza contemporánea sin fronteras, donde la multitud de cuerpos es el combustible de los procesos creativos.

La línea del mar con las montañas distantes al fondo enmarca este evento modular, interpretado en diferentes combinaciones de solos, dúos y tríos por siete bailarines internacionales procedentes de Japón, Corea y Grecia. Un material convencional de movimiento espasmódico y sensual, distorsiones de las extremidades y pulsaciones mueve los elegantes cuerpos jóvenes de los bailarines, que ocupan el área de actuación por turnos. El material de movimiento homogeneizado priva a los bailarines de su singularidad cultural, a la que ocasionalmente alude el oscuro y profundo acompañamiento sonoro. La ligera brisa del mar, el único elemento ambiental que interfiere con la composición coreográfica que Hiraoki Umeda curó para el festival, agita sus ropas y cabellos, creando un efecto visual adicional que añade resistencia a sus movimientos. La energía explosiva de los bailarines perfora y devora el espacio, pero satura el tranquilo paisaje y la experiencia general al aire libre de la tranquila y cálida tarde bajo el sol mediterráneo.

En la escena final, los bailarines colocan sus cuerpos dispersos en el espacio en poses de carrera que, tras secuencias personalizadas de giros y saltos enérgicos, se congelan dinámicamente al ejecutar el siguiente movimiento. Su suspensión final implica que este viaje sensorial continuará en el futuro.