Me encuentro con Beatriz Valentim en los hermosos jardines del Centro Cultural Vila Flor en Guimarães, Portugal. Estamos a tan solo 40 minutos en coche de su ciudad natal, Póvoa de Varzim, una pequeña ciudad costera portuguesa conocida por su ambiente playero. Actualmente trabaja como bailarina y profesora de danza independiente en Oporto. Valentim estudió danza en el Conservatorio Nacional de Lisboa antes de realizar una pasantía en el Teatro de Danza de Budapest. Posteriormente, estudió sociología, lo que le abrió nuevas posibilidades y temas en su práctica dancística. Durante nuestra conversación, hablamos de todo, desde la memoria hasta el trabajo comunitario y la danza como herramienta social de conexión.
La memoria parece ser un tema recurrente en tu obra. ¿De dónde proviene ese interés?
Este interés comenzó mientras creaba O que é um problema? (2023), una obra para adolescentes. Buscaba un «problema» que interesara a los jóvenes, pero no lograba definirlo. A través de conversaciones con ellos y reflexionando sobre mi propia adolescencia, me di cuenta de que muchos miedos y ansiedades provienen de nuestra crianza y la presión de nuestros padres. En la obra, incluimos un texto que evoca la voz de la madre en nuestra cabeza. Si bien la obra está dirigida a los jóvenes, he recibido comentarios que indican que está más orientada a los padres, con el fin de ayudarlos a comprender mejor a sus hijos.
Desde aquella actuación, he empezado a pensar que todo lo que elegimos en nuestra vida adulta tiene que ver con nuestra infancia: con nuestras familias, nuestros entornos y nuestras ciudades. Creo que todo lo que digo o hago ahora está relacionado con mi memoria. La memoria lo moldea todo. Todos llevamos algo del pasado, solo que no siempre permitimos que salga a la luz.
¿Qué aporta a tu trabajo artístico el hecho de trabajar con niños y adolescentes?
Me saca de mi burbuja artística. En las escuelas, me encuentro con resistencia, estereotipos de género y desigualdad. Estas experiencias nutren mi trabajo y ponen a prueba mis ideas preconcebidas. Demuestran la urgencia que tienen los jóvenes por ser escuchados. También he visto cómo algunos profesores fomentan comportamientos negativos o simplemente se han dado por vencidos. Quiero cambiar esa perspectiva.
¿Qué te impulsó a estudiar sociología y cómo influye eso en tu práctica artística?
Al principio, me decidí a estudiar sociología porque mi padre me lo exigió. Él trabaja en finanzas, así que la danza no se consideraba un trabajo estable ni bien remunerado. Pensé: bueno, si tengo que estudiar, que sea algo que pueda relacionar con mi práctica de la danza después.
La sociología me brindó herramientas para investigar: cómo entrevistar, observar y analizar a las personas. Esto me ha resultado útil tanto en la enseñanza de talleres como en procesos creativos. También profundizó mi comprensión de cómo la sociedad y la educación moldean nuestra identidad.
Usted describe la danza como una herramienta social. ¿Por qué?
Porque involucra el cuerpo. La danza crea una conexión directa, especialmente a través del tacto. Muchos adolescentes no están acostumbrados al contacto físico más allá de la agresión, y la danza puede cambiar eso. Permite la comunicación más allá de las palabras. Creo que muchos jóvenes no saben cómo expresar sus emociones. Dejar que se expresen a través de sus cuerpos es transformador.
Tu próximo proyecto en solitario retoma la soledad, tema que exploraste en tu primer trabajo en solitario en 2018. ¿Por qué volver a este tema?
La soledad me asusta. No me gusta estar sola. Tiendo a sumergirme en mis pensamientos, y eso puede resultar abrumador. Esta obra es una forma de afrontar ese miedo. Ahora me siento más preparada para abordar mis experiencias personales con mayor franqueza y con más apoyo.
¿Existe también una dimensión social en esto?
Sí. La soledad sigue siendo un tabú. No hablamos lo suficiente de ella, aunque mucha gente la experimenta. Especialmente hoy en día, con tanta presión individual, es importante reconocerla y generar conversaciones al respecto. El baile es una excelente herramienta para crear comunidad y conexión.


