Hacia el final de la representación de MARGEN A cargo del grupo de danza brasileño Original Bomber Crew en el Grand Hôtel-Dieu, los tres artistas, tambores improvisados y máscaras en mano, se reunieron en el centro de la sala. Invitaron al público a unirse a ellos formando un grupito, con los brazos de desconocidos apoyados suavemente en las espaldas de los demás. Uno de ellos habló en portugués en voz baja, con la mirada fija en el grupo, mientras un traductor del círculo íntimo seguía rápidamente sus palabras en inglés: «Todos tenemos familias, personas que amamos que ya no están. Recordémoslas y que sin ellas, nosotros tampoco estaríamos aquí».
Para mí, esta declaración resumía muchos de los temas que habían surgido durante nuestras discusiones sobre el tema de la hospitalidad: invitación, responsabilidad, obligación, comunidad, presencia, con el agregado de ausenciaAl convocar a otros que no estaban presentes, nuestra conciencia se extendió temporalmente al mundo exterior y al papel de su existencia en nuestra experiencia del presente. En ese momento, la Tripulación Original del Bombardero nos recordó a quienes no estaban aquí, ya sea por distancias geográficas, limitaciones de recursos, fronteras, pérdidas o simplemente por no haber sido invitados.
Los invitados se convierten en una representación no solo de sí mismos, sino también de los lugares, contextos y personas de donde provienen. Me pregunté sobre la multitud de artistas, tanto internacionales como locales, cuyos nombres no aparecían en el programa del Foro. Este programa se había compilado mediante un método en cascada: un curador seleccionado para cada región seleccionaba a un artista local, quien a su vez seleccionaba a sus propios colaboradores artísticos para el proyecto del Foro. Sin embargo, debido a la política, así como a las limitaciones físicas de tiempo y espacio, siempre habrá quienes no hayan sido invitados o representados. Con gracia, los artistas de MARGEN Encontraron una manera de superar estos límites al nombrar sus comunidades y establecer vínculos con las redes invisibles que acompañaban a cada persona presente. Trajeron a sus invitados a la sala como fantasmas, a quienes guardamos con cariño en nuestra memoria.


