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Personas experimentando la realidad virtual en una sesión sentada.

Punto de vista: Un argumento a favor de las actuaciones puramente en vivo

¿Podría el fenomenal aumento de los medios generados por IA hacernos valorar aún más el espectáculo en vivo?

2 minutos

Ante la amenaza constante de la inteligencia artificial para tantos empleos, las artes escénicas se encuentran en la inusual situación de estar relativamente a salvo de ser dominadas por nuestra propia y desconcertante creación. Además, sospecho que la afluencia de contenido generado por IA generará un apetito por experiencias físicas en todo el mundo que podría impulsar masivamente el regreso al teatro.

En un mundo en el que pronto podremos crear instantáneamente mil canciones o quinientas películas en cuestión de segundos con un software como Audio or SoraLa experiencia digital dejará de tener sentido, ya que ya no podremos distinguir la realidad (¿sabes si este artículo fue escrito por una persona?). Sin embargo, lo positivo de todo esto es que podríamos volver a reunirnos con más frecuencia, lo que significa que las presentaciones en vivo podrían estar a punto de resurgir. No se puede fingir ser un pianista en el escenario. Estar en un lugar físico se ha convertido en nuestra única garantía de que lo que vemos es real, y como nuestra necesidad de arte nunca nos abandonará, esto brinda a quienes trabajan en las artes escénicas una excelente oportunidad para asumir su rol y comenzar a realizar presentaciones 100 % en vivo.

Si bien es comprensible que los teatros hayan adoptado nuevas tecnologías para experimentar con sus posibilidades en el escenario, esto también ha privado a los espectáculos en vivo de lo que los distingue de otras formas de arte: que el arte se crea ante nuestros propios ojos. Como espectador, en principio, podrías subir al escenario e interrumpirlo todo. Afortunadamente, casi nadie lo hace, pero la posibilidad sigue ahí, y esta cualidad en vivo, en el momento, es lo que crea la magia de la experiencia teatral. En el momento en que se empiezan a emplear otros medios en las representaciones, como música grabada o proyecciones de video, creo que se pierde parte de esa magia, ya que deja de ser una experiencia completamente única. Obviamente, la mayoría de las representaciones no pueden permitirse el lujo de la música en vivo por razones de presupuesto, pero imploro a los teatros que... puede permitirse el lujo de hacer el esfuerzo de hacerlo.

En una era inundada de archivos JPG y MP4, crear un espectáculo con escenografías y actuaciones musicales que se niegan a ser digitalizadas es casi una rebeldía. El arte siempre nos ha dado valor cuando decide rebelarse contra el statu quo. Quizás la manera de mantener nuestra humanidad resida en reservar espacios en los que nuestros futuros amos, las máquinas, no puedan participar.